La edad del grafeno

Si pudiéramos condensar la vida del universo en la de un ser humano, toda la historia de la Humanidad cabría en su primer hálito o en su último estertor. Somos la miserable porción infinitesimal de un instante. Aceptémoslo. Estaremos muertos toda la eternidad. Nadie se lleva nada. Todo se queda en la vida. Eso explica por qué la historia de la Humanidad es una tragedia sobre el culto al presente y el desprecio a la memoria y al porvenir. Una fosa común de culturas. Un palimpsesto de civilizaciones. Muertas y…

Read More